Las frías y oscuras tardes de julio nos invitan a quedarnos en casa, tomar un buen chal, una buena serie y, por qué no, acompañarlo con un buen vino. Disfrutar de este icónico brebaje nacional muchas veces está asociado a ocasiones especiales y/o más formales, cuando en realidad son un gran complemento para esta época del año donde solemos estar más encerrados.

En invierno las parras descansan y se preparan para esperar la primavera y volver a brotar, pero eso no significa que nosotros también tengamos que esperar a la primavera para volver a disfrutar del vino. 

Junto a los expertos de La Vinoteca, te compartimos una breve guía práctica sobre las mejores cepas para consumir en días fríos y diferentes tips para disfrutarlas adecuadamente en esta época invernal.

1. Cepas recomendadas para tomar en invierno 

Si hablamos de vino, hay que diferenciar entre blancos y tintos. En gustos no hay nada escrito, por lo que dependerá de cada persona cuál de estos prefiera consumir. Si se opta por un vino blanco, el Chardonnay o el Semillón serían los más recomendados, dado que por su volumen y estructura en boca, armonizan bien con sopas y guisos.

Para el caso de los amantes del vino tinto, sin duda un Cabernet Sauvignon, Carménère, Syrah, ensamblajes y/o Malbec, podrían ser óptimas recomendaciones para deleitar este frío invierno.

2. Temperatura de consumo del vino

Más allá del tipo de vino que se elija tomar, para poder disfrutarlo adecuadamente, el factor fundamental que hay que considerar es la temperatura de este, para así desatar todas las propiedades que este emblemático brebaje puede brindar.  

En el caso de los tintos más tradicionales, sin importar la época del año, debería ser entre 17º y 18º grados. Para los blancos, la óptima temperatura no debería ser mayor a los 10º grados ni menor a los 8º.

3. Comidas invernales ideales para acompañar cada cepa

Con el frío, la lluvia y las tardes más oscuras, la comida más calórica y los guisos van tomando protagonismo. Uno de los mayores placeres de esta época invernal es comer platos típicos chilenos y, ¡qué mejor que acompañarlos con un buen vino nacional!

Pero, ¿cómo saber qué vino va con qué comida?

“Para los vinos blancos de las cepas mencionadas, un caldillo de congrio y sopas en general, como la de zapallo, cebolla y/o espárragos, son una gran opción. En cuanto a los tintos, lo ideal es acompañarlos con un charquicán y/o cazuela”, sugiere La Vinoteca.

4. Implementos recomendados para apreciar aún mejor el vino

Sin duda un elemento que no muchos consideran, pero que ayuda directamente en el consumo adecuado de un buen vino, son los implementos que se usan para intensificar su sabor. Dentro de este punto, una buena copa, idealmente de vidrio, con un pie y que tenga un cáliz (parte ancha de la copa) bien amplio, será agradecido por tu paladar. 

Por otro lado, utilizar oxigenadores y decantadores es una gran recomendación para utilizar previo al consumo de este brebaje. La idea es “airear” el vino durante unos 30 minutos en el decantador para así incentivar la oxigenación de este antes del consumo y asegurarse realmente de poder sentir todos los sabores y aromas que este nos busca entregar.  

Finalmente, para poder preservar el vino una vez abierto, un gran acierto es contar con una bomba de vacío, el cual es un dispositivo que cumple la función de quitar oxígeno de la botella de vino para así crear una especie de “vacío” que evita la oxidación temprana del vino y mantiene más tiempo las cualidades de este.

Invierno o verano, siempre es momento para disfrutar de un buen vino. Encuentra todo lo que necesitas del mundo vinícola y gastronómico en La Vinoteca: beber, comer y sentir. ¡Este invierno date un gusto con lo mejor del vino nacional!